El destino, en Chaikovski, no es una idea abstracta: es una presencia casi física. En su Quinta Sinfonía aparece como un motivo que regresa, insiste y transforma todo lo que toca. La obra avanza entre la oscuridad, el lirismo y el impulso heroico, construyendo uno de los grandes viajes emocionales del repertorio sinfónico.
El concierto cuenta con Alexander Melnikov, uno de los pianistas más personales de la escena internacional, en el Concierto para piano n.º 1 de Chaikovski: una partitura de enorme popularidad, pero también de gran complejidad expresiva, donde la brillantez técnica se convierte en lenguaje de deseo, tensión y expansión.
La velada se abre con el intermedio de Goyescas, de Enrique Granados, una música de elegancia melancólica y perfume teatral. Bajo la dirección de Ana María Patiño-Osorio, la Sinfónica de Tenerife propone un programa en el que la belleza parece abrirse camino frente a aquello que nos arrastra.
SOBRE LAS ENTRADAS
- Las entradas para este concierto se pondrán a la venta a partir del 23 de julio de 2026.